top of page
  • https://www.facebook.com/Akashicosorg-315728725826506/?modal=admin_todo_tour

La mitología Dogon y Sirio

Actualizado: 25 ago 2023

Artista: Olga Morozova

"La única esperanza para la supervivencia de nuestro mundo es la bondad interna en las almas de los hombres. Esta pequeña llama, que tan a menudo está a punto de extinguirse, debe revivir y fortalecerse.Todo lo que debilita el amor es contrario a nuestras necesidades, el prejuicio no puede fortalecer el amor, ni la intolerancia hacerlo crecer.". ~ Manly P. Hall


Nuestra parte izquierda del cerebro está en la oscuridad, nuestro cerebro es el reflejo de nuestro Cráter dónde vivimos. La parte izquierda del Cráter esta congelada.


La parte que se encarga del equilibrio entre el cerebro izquierdo y derecho se llama el complejo-R, también conocido como el «cerebro reptiliano», incluye el tronco del encéfalo y el cerebelo. Nuestro cerebelo está bajo un ataque constante ya que está siendo manipulado para que este fuera de equilibrio.

En varias partes del mundo recrean con edificios la partes del cerebro, Giza en Egipto es uno de estos lugares, al igual que la Zona Cero donde estaban ubicadas las torres gemelas en Nueva York. Las pirámides representan el control inorgánico de nuestro cerebro y el controlador orgánico esta representado en la Zona Cero por el "Oculus”, la nueva estación tiene la forma de Anubis que sería lo mismo que la Esfinge en Egipto.



Estos dos monumentos son la representación de nuestro Cerebelo mutilado, es igual a la imagen de Anubis que carga una balanza, el Cerebelo es el corazón, la invasión es la pluma y el controlador es Anubis y es el responsable del balanceo entre las dos partes del cerebro .


Anubis pesaba el corazón de los muertos con una pluma en su balanza para decidir el destino de su alma, esto quiere decir que hasta una pluma puede desviar al corazón fuera de balance.




El corazón es la energía APEP y la pluma es la desviación en el cerebelo, esto es la representación del péndulo entre el bien y el mal en la humanidad.



Volvamos a la Esfinge en Egipto, los pies representan al cerebelo, la cara es Anubis y el cerebro esta representado por la pirámide de la Luna y del Sol.


La tercera pirámide de Máncora representa a la estrella Sirio B: la estrella más brillante del cielo es Sirio que es nuestro Cráter representado en el firmamento de la gran Tierra.


Al lado de nuestro Cráter se encuentra otro más pequeño llamado Sirio B. Digamos que nuestro Cráter esta en perfecto balance pero un campo de fuerza cerca de este, crea una falla en el Cerebelo que es el equilibrio de nuestro Cerebro.



Sirio B es la casa del parásito, es la colmena de la Abeja Reina y de su mente colmena, el Sirius Bee, Beehive. Mientras todo mundo está observando el cielo buscando a los aliens, ellos se ocultan en un cráter al lado del nuestro.


Es extraordinario el conocimiento de la estrella Sirio que tienen los dogones, una tribu africana que vive en el actual Estado de Mali, y que consideran sus conocimientos procedentes del Antiguo Egipto. No son conocimientos a los que ellos se refieren libremente, sino que los transmiten gradualmente en sus iniciaciones a quienes piensan que pueden ser dignos de ellos. Por «fortuna», los antropólogos franceses Marcel Griaule y Germaine Dieterlen, después de vivir varios años entre ellos, pudieron acceder a estos conocimientos «iniciáticos». Marcel Griaule fue el primer forastero depositario –después de una solemne reunión de los sacerdotes más importantes de la tribu– de dichos conocimientos; resumamos lo que sabe, desde hace siglos, esta tribu sobre el sistema Sirio.


El lugar más importante de la mitología Dogon lo ocupó la estrella Sirio. En la mente de este pueblo, se consideraba triple y consistía en una estrella principal y dos estrellas menores. Los principales o Sirius-A Dogon se llamaban Sigi tolo. Los menores llevaban los nombres: Po tolo y Emeya tolo. No había duda de que Po tolo era Sirius-B . Pero se desconoce Emmeya tolo de la astronomía moderna.


En sus informes científicos, Marcel Griolle mencionó una cueva profunda en la ladera de una montaña. La entrada a la cueva estaba custodiada por un sacerdote especialmente elegido. Este fue su deber de toda la vida. Tras la muerte de una persona, otro sacerdote ocupó el lugar y estuvo siempre en la entrada hasta el final de sus días. ¿Qué se almacenó en esta cueva? Sus paredes estaban cubiertas de dibujos que tenían al menos 700 años. Las inscripciones en las rocas representan la historia del surgimiento de la vida inteligente en el planeta Tierra.


Según las imágenes,la tribu misteriosa Dogon navegó al planeta azul desde Sirius. Pero, habiendo llegado a la Tierra, los ancestros lejanos de los nativos actuales resultaron ser absolutamente inadaptados a las condiciones locales. Luego, misteriosas criaturas, que los Dogon llamaban nommo - agua potable, navegaron desde la estrella pálida azulada.


Eran altos y todo el tiempo caminaban en trajes espaciales transparentes llenos de agua. Estas criaturas fueron inseparables de la tribu nativa durante 100 años. Entidades misteriosas enseñaron a los Dogon agricultura, caza, explicaron cómo hacer medicamentos a partir de plantas, cómo construir sus propias viviendas. Asegurándose de que sus estudiantes ya se sintieran lo suficientemente seguros en la Tierra, los extraterrestres navegaron, pero prometieron regresar.


La relación entre esta estrella, Sirio A, y su hermana, Sirio B, quizás recuerde en cierto modo el combate repetido y feroz entre Horus (recordemos que uno de los significados de Horus, en su forma de Horus Sept, es precisamente Sirio) y Seth Tifón; existe incluso una divinidad de dos cabezas, una de Seth y otra de Horus, «reconciliados». Se los obliga a combatir en un espacio cerrado, con sucesivos acercamientos y alejamientos. Esta idea no debe resultar tan extraña si estudiamos el significado de la palabra typhon, con que los griegos designaron al dios Seth.


Repasemos primero la idea astronómica: Sirio B, una estrella casi oscura, envuelta en fuertes turbulencias magnéticas, hace gravitar pesadamente a Sirio A, le arrebata materia y «la ciega». Recordemos que los dogones y otros pueblos conceden la preeminencia a Sirio B, que aunque más oscura, tiene mayor fuerza regente y sería el «padre oscuro del hijo luminoso». Pues bien, Tyfon –nombre griego de Seth– significa «cometa», es decir, una estrella en movimiento; Tyfos quiere decir «humo, vapor», y también orgullo y vanidad; Tyflos es «ciego», en el sentido de «brumoso y oscurecido», y Tyfloo significa «cegar, confundir», y también «envolver en humo». Para colmo, el perro Ortros, uno de los nombres de Sirio en la mitología griega, es hijo del monstruo Tifón, junto con Cerbero, el perro de 3 ó 50 cabezas. El 50 es un número que aparece continuamente asociado a Sirio, por la relación de este con el 5 y por los 50 años de la órbita conjunta y acercamiento y alejamiento de Sirio B y Sirio A.


Una de las formas simbólicas de Sirio en Grecia es Hékate –que también significa la Luna–, la diosa de la magia y de los juramentos terribles, de tres o cincuenta cabezas.El punto de partida de la creación es la estrella que gira en torno a Sirio, que, de hecho, se llama la estrella Digitaria; los dogones la consideran la más pequeña y la más pesada de todas las estrellas; contiene el germen de todas las cosas. El nombre con que los dogones designan a esta estrella es Po –que es el de la semilla que constituye su alimentación básica, como la de muchas tribus de África–, semilla de la planta Digitaria exilis o Fonio. Resulta que su semilla es de las más diminutas que existen, lo que la vincula directamente con la importancia y, por otra parte, con el tamaño reducido de Sirio B. Para los dogones, esta semilla es la «fuente de todo en el mundo»; pero, en realidad, a lo que se están refiriendo es a que la estrella Po, o Digitaria, es la fuente de todo el mundo, y que todo tipo de materia tiene su raíz en esta estrella.


Creemos que podemos interpretar este fragmento en el sentido de que desde la estrella Sirio –más particularmente, Sirio B– emana una irradiación cósmica que interviene definitivamente en las transmutaciones alquímicas de la materia, de la «molécula cósmica», que incluye a Sirio, nuestro Sol, Alfa Centauro, Procion, Altair y decenas de estrellas (cráteres) de mucha menor visibilidad.Recordemos la enseñanza mistérica: un electrón es como un planeta; un sol, como un átomo; y un grupo de soles ligados armónicamente son como una molécula. Esto, los dogones lo relacionan con la placenta, y se refieren, por ejemplo, a la «placenta de Po», porque en cierto modo, ella alimentaría a las distintas estrellas que se hallan dentro de su placenta o influencia estelar (planetaria).


Los dogones describen la órbita de Digitaria como un huevo o una elipse, girando en torno a Sirio A, que se halla –según sus dibujos– en uno de los focos de la elipse; a su vez, Digitaria , Sirio B, giraría en torno a sí misma cada año, lo que los dogones celebran con el rito del bado, pues sostienen que un haz de rayos cósmicos y espirituales llegaría desde esta estrella cada año. Literalmente, para que cada uno lo interprete como quiera y pueda: en esta ocasión, expulsa de sus tres espirales los seres y las cosas que contiene. A este día se lo llama badyu, «padre arisco», porque está marcado por un movimiento general del mundo que trastorna a las personas y las coloca en una relación insegura con ellas mismas y con las demás. Los dogones afirman que este sistema es triple y llaman a esta tercera estrella Sirio C, emme ya (sorgo hembra), sol pequeño o sol de las mujeres.


Los dogones disponen de otros conocimientos esotéricos y astronómicos admirables. Por ejemplo, dicen que la Luna (Tierra) está muerta y seca, como la sangre reseca, nuestro Cráter es como un oasis. Las distintas posiciones de Venus aparecen registradas en altares, piedras realzadas, disposiciones en cuevas. Tienen cuatro calendarios, tres litúrgicos: el solar, el de Venus y el de Sirio; y un cuarto calendario agrario, de base lunar. Conocen los cuatro satélites más importantes de Júpiter, a los que llaman «las cuñas de Júpiter». Los movimientos celestes están relacionados con la circulación de la sangre. Los planetas, satélites y estrellas compañeras son la sangre en circulación (visión, por ejemplo, que comparten con los aztecas y con Paracelso).


Como ya dijimos, los dogones usan la placenta como símbolo de un sistema de estrellas o cráteres . Se refieren a nuestro sistema solar como la «placenta de Ogo», mientras que el sistema de la estrella Sirio es la placenta de Nommo. Además, este es el nombre colectivo para el gran héroe de su cultura y fundador de la civilización, proveniente del sistema de Sirio –como Osiris en Egipto–. Ambas placentas cósmicas están vinculadas, se entrecruzan y se encuentran en el origen de diversos calendarios, imponiendo un ritmo a la vida y a las actividades del hombre. Uno de ellos, el más cercano a la Tierra, tendrá el Sol como eje; el Sol es el testimonio de los restos de la placenta de Ogo; y el otro, más lejano, Sirio, el testimonio de la placenta de Nommo, supervisor del universo.Sirio aparece rojiza a la vista, y Digitaria blanca, y que Dios, Amma, creó a Digitaria antes que a cualquier otra estrella. Es el huevo del mundo, la infinitamente pequeña, y conforme se desarrolló, engendró todo lo que existe, visible e invisible. Está compuesta de tres de los cuatro elementos básicos: aire, fuego y agua. El elemento tierra esta sustituido por el metal.


Del Huevo del Mundo sale una línea vertical, el primer brote en salir del saco; otro segmento, el segundo brote, asume una posición en cruz, y así aporta los cuatro puntos cardinales: el escenario del mundo. La rectitud de estos dos segmentos simboliza la continuidad de las cosas, su perseverancia en un solo estado. Por último, un tercer brote, tomando el lugar del primero, le da forma de óvalo abierto en su parte inferior, y rodea la base del segmento vertical. La forma curva, en contraste con la recta, sugiere la transformación y el progreso de todas las cosas. El personaje que se obtiene de este modo, llamado la «vida del mundo», es el ser creado, el agente, el microcosmos que resume el universo.


Digitaria es la reserva y la fuente de todo: «es el granero de todas las cosas del mundo». Los contenidos del receptáculo son expulsados por la fuerza centrífuga, en forma de partículas infinitesimales comparables a las semillas de la planta Digitaria, que sufren un desarrollo rápido: la cosa que va, emerge fuera, se hace tan grande como ella cada día.Está hecha de un metal llamado sagala, que es algo más brillante que el hierro y tan pesado, que todos los seres de la Tierra juntos no pueden levantarlo. Recordemos que esta estrella , Digitaria o Sirio B, tiene una densidad decenas de miles de veces superior a la del agua, y por lo tanto, miles de veces a la de un metal común. El hecho de que los dogones la consideren «metálica», o «del más pesado de los hierros», tiene cierta corroboración científica. El metal y sus cualidades (brillo, peso, conductividad eléctrica, maleabilidad, resistencia a la atracción, etc.) son tales porque los átomos pierden sus electrones más externos, y los núcleos se estructuran como en «películas». Pero a la gravedad inmensa a que es sometida la materia en una estrella como Sirio B, prácticamente todos los electrones «saltan» de sus órbitas y quedan libres, por lo que podemos confirmarlo como «el metal de los metales». El paso siguiente al químico –o físico atómico– se verifica cuando la gravedad y la presión son aún superiores y los electrones se funden con los protones generando neutrones.


Esta estrella , a quien llaman también «principio profundo», polo to, derivación de tolo po, Estrella de Digitaria, es también para los dogones la Estrella de la Circuncisión. Recordemos que la circuncisión era propia de los sacerdotes egipcios, y que de ahí luego se convirtió, gracias a Moisés, en signo distintivo del pueblo hebreo; Maimónides le dedica varias páginas tratando de explicar el origen y el porqué de dicho rito, sin llegar a decir nada determinante ni convincente.


Una de las figuras geométricas con que simbolizan a la estrella Digitaria (Sirio B) es la espiral, consiste en un núcleo central que expulsaba semillas o brotes cada vez mayores en un movimiento espiral cónico. Las siete primeras semillas o brotes se representan gráficamente con siete líneas (colores arcoíris), que aumentan en longitud dentro del saco, formado a su vez por un óvalo que simboliza el huevo del mundo (Domo). Recordemos que para los dogones la espiral y la hélice son el movimiento vertiginoso del mundo (APEP); los radios representan la vibración interior de todas las cosas.

Según los sacerdotes dogones, la máscara kanaga, que figura al Gran Dios, Amma –que recuerda, sin duda, al dios Amón egipcio–, representa, por una parte, el gesto estático del dios, y por otra, la esvástica, mediante la repetición de los mismos gestos en un ángulo de 90º respecto al primero. La segunda figura representa al dios (parásito) girando sobre sí mismo a medida que desciende a la Tierra para reorganizar el mundo en caos. No podemos dejar de relacionar esto con el esquema del Árbol Cósmico de los africanos del noroeste y con el dibujo con que los bambara, tribu emparentada con los dogones, expresan la actuación del demiurgo durante la creación: en espiral, dentro de una estructura cónica doble similar a un reloj de arena.



Tampoco podemos dejar de expresar las similitud de esta imagen y de cuanto hemos dicho respecto al valor de Sirio como ojo y corazón de nuestro universo; y con la descripción que hace Hesíodo en el escudo de Heracles; Jorge Ángel Livraga describe al dragón que mira hacia atrás en el centro de dicho escudo, y lo relaciona con los cocodrilos de la cultura egipcia, que miran en esta misma y forzada actitud.El símbolo del dragón es el del Anima Mundi, la fuerza que mueve las cosas, que gira sobre sí mismo, que está vigilando; es el guardián de las puertas, emblema del aliento de la naturaleza que se cuida a sí misma. Y este dragón de Heracles lanza fuego por los ojos.Al lado de los espejos del borde hay unos círculos representando los cielos, el Urano de los griegos. En una parte del escudo está la estrella Sirio, e inmediatamente debajo, el sagrado Olimpo, y a los pies de este, el Areópago , como en una ciudad.


Si consideramos que el Olimpo es equivalente al monte Meru indo, tenemos a Sirio, lo Uno, Aquello; luego, el monte Olimpo como una tríada o cara de pirámide, y por debajo, el cuadrangular Areópago haciendo las veces de los cuatro elementos de la personalidad, el mundo perecedero y multitudinario. En el escudo de Herácles, Sirio es descrito como emanando una serie de círculos concéntricos «que no acaban jamás» y que abarcan todo el escudo o, lo que es lo mismo, todo el universo .Otra representación singular es el famoso zodíaco de Denderah, hoy en el Museo del Louvre, donde el centro de dicho zodíaco circular, en piedra, lo constituye una estrella que puede ser Thuban, alfa del Dragón, de enorme importancia en la magia y astrología egipcias (a ella conduce simbólicamente uno de los llamados «canales de ventilación» de la Gran Pirámide). En este zodíaco existe otro centro o corazón hacia donde derivan una serie de dioses y figuras estelares, y este es Sirio.



444 visualizaciones
©

Buscar

©
bottom of page